Mujeres de cine: Leonor Bruna

Leonor Bruna nació hace 56 años en Zaragoza. Lingüista, arqueóloga, actriz, directora, guionista… y un largo etcétera. Tras una trayectoria dilatada como actriz en Alemania y España, en 2007 fundó la Escuela de cine “Un Perro Andaluz” en su ciudad natal. Bruna, además, es una acérrima defensora de los derechos de la mujer y una enamorada de los retos.

¿Qué es lo primero que le viene a la cabeza cuando le digo: la mujer en el cine?

Lo primero que me viene a la cabeza soy yo. Leonor Bruna. Un producto que he creado yo misma. Que no Leonor la real… Bruna es mi apellido artístico.

¿Cuál es la diferencia entre ambas?

Las dos comparten varios adjetivos: emprendedoras y muy ávidas de saber. Sin embargo, la cualidad que define a Leonor Bruna es serena. La real es más cañera.

¿El público demanda películas dirigidas por mujeres?

Un público determinado sí, pero el público en general creo que le da igual quién lo dirija, sinceramente. Lo que el gran público quiere es que haya buenos directores y directoras. Y ver buen cine. Menos mal que en Aragón tenemos un gran faro que es Paula Ortiz.

Hay buena visión de futuro…

La verdad es que sí. Están también Elena Cid y Pilar Palomero, directoras muy interesantes y prometedoras. Yo creo sinceramente que las aragonesas por lo menos estamos dando el callo. Otra es Vicky Calavia, que ha hecho varios documentales muy premiados… Las mujeres aragonesas tenemos bastante fuerza en el mundo del cine… Y en todo en general (risas).

¿Cómo podemos esperar un cambio en la industria si todavía se proyecta una imagen negativa sobre la mujer?

El test de Bechdel es muy interesante para este asunto… Son simplemente tres reglas que la mayoría de las películas no pasan: la primera es que aparezcan dos mujeres, la segunda que ambas tengan una conversación y la tercera que esa conversación no tenga como tema central un hombre. La gran mayoría de las películas mundiales…

No pasan el corte…

No lo pasan. Imagínate. Y mira qué cosa tan sencilla. No estamos hablando de hacer encaje de bolillos ¿eh? Entonces… volviendo a la pregunta…

¿Cómo podemos llegar a ese cambio?

A través de la educación. Tanto en jóvenes como adultos. Siempre habrá tres o cuatro cazurros que no querrán verlo y que continuarán con sus principios, pero hay mucha gente que está dispuesta a ver las cosas de otra manera. Entonces, la clave es la educación, no hay otra.

Atención a estos datos: las mujeres en producción representan un 26%, en dirección un 12%, en fotografía un 7%, en efectos especiales un 1%…

Estas cifras me parecen espantosamente realistas, desgraciadamente. Es cierto que, por la construcción de nuestra sociedad, arrastrada de siglos, de todo el patriarcado, se nos ha constreñido mucho en determinados papeles… Seguro que maestras son el 90%, enfermeras también…

O maquilladoras, o estilistas…

Efectivamente. Obviamente hay que cambiar los patrones. Necesitamos cambiar los siglos que tenemos y los referentes. Mira Rusia… mis padres estuvieron hace muchos años allí y a mi madre lo que más le impresionó fue que veía mujeres trabajando en los andamios.

En España algo impensable…

¿So what? Y te estoy hablando de hace 40 años que vivió ella. Pero imagínate, alucinó. Podemos hombres y mujeres hacer todo igual. Yo al menos. Yo no me veo como nada diferente. Soy una mujer, estoy orgullosa de serlo, pero yo no tengo que plantearme las cosas de manera diferente que un hombre.

Usted ha podido hacer del cine un trabajo. ¿Cuál es su secreto?

No lo sé (risas). Yo he podido hacer del cine un trabajo ahora, pero porque es verdad que me he desmarcado de la industria, yo creo que ha sido por eso. Pretender que mi vida profesional y económica dependiera única y exclusivamente de que otros (afirmación contundente) decidan sobre mí, que es el carácter un poco del hecho que tiene ser actriz.

¿Es complicado ser actriz?

Ser actriz es depender de que le gustes a otros. De que les parezcas buena actriz, de que les parezcas suficientemente guapa, alta, delgada… Es decir, que entres dentro de una cajita. Y como a mí siempre me ha gustado vivir y pensar fuera de la caja, pues recuerdo que me costó mucho… Por eso no he continuado como actriz.

Pero después de la tempestad, llega la calma Leonor…

Yo creo que sí. Aristóteles decía que no hay anagnórisis si no hay catarsis. Hemos atravesado la catarsis (de género) y ahora estamos en el momento de la anagnórisis, de reconocer que es lo que tenemos que cambiar para poder dar un paso hacia adelante. En la relación tú y yo nace un conflicto, y tarde o temprano hay una catarsis. Porque solo a través de ese proceso se puede dar un paso hacia adelante.

Foto destacada: TedxZaragoza

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