Goretti Etxepare: “Las personas LGTB sienten que no existen”

Goretti Etxepare Alberro es una de las dos asesoras sexológicas que trabajan en Harrotu, el centro LGTB del Ayuntamiento de Pamplona. Desde su despacho, Goretti ayuda a todas aquellas personas que necesitan ser asesoradas. Las dudas sobre sexualidad son muy comunes en el colectivo, y más teniendo en cuenta la escasa educación LGTB que se proporciona en las aulas.

Goretti-Harrotu
Goretti Etxepare en la sede de Harrotu, donde trabaja como asesora sexológica.

-Empecemos con algo general. ¿Se aborda la sexualidad de manera correcta en las aulas?

La sexualidad en las aulas se trabaja bastante poco. Muchas veces creemos que no trabajándolo ya se trabajará en casa u otros lugares, pero cuando no decimos cosas también las estamos diciendo, entonces el no trabajarlo hace que se tabuíce más la sexualidad.

-¿Qué tipo de temas se abarcan en la educación sexual que se imparte en las aulas?

Sobre todo, prevención de infecciones de transmisión genital, prevención de embarazos y la menstruación.

-Ahora, vamos con lo que realmente nos concierne. ¿Abarca la educación sexual de los colegios educación sexual LGTB?

Depende de la persona que vaya a hacer la formación. Si desde el colegio se contrata a una persona especialista en sexología en principio puede ser que esa persona lo trabaje y hable de la diversidad, pero depende de las horas que la contraten y de la propia profesional.

-Aunque puede que se trate la educación sexual LGTB, se le sigue dando mucha más importancia a la educación convencional.

Desde luego. No está bien reglado. Aunque últimamente los centros educativos se estén esforzando más, todavía queda mucho.

-Por lo tanto, ¿cómo se siente un adolescente LGTB al no verse identificado con lo que se enseña?

Como si no existiese como persona. Cuando no hablamos de algo parece que es raro, que hay que ocultarlo, que hay que avergonzarse, que hay que tener miedo…y esto es lo que les pasa a las personas LGTBI.

-Repercute esto en que tengan miedo a mostrarse tal y como son?

Por supuesto. Al no ser que justo tengas la suerte de que en tu familia o en tu círculo de amistades se hable mucho del tema o existan otras personas LGTB que sean visibles.

-Podemos decir, entonces, que estas charlas fomentan la heteronormatividad.

Por supuesto.

-En muchas ocasiones, los talleres de educación sexual se basan tan solo en la penetración entre un hombre y una mujer. ¿Impulsa esto la ya establecida idea de que, si no hay penetración, no hay sexo?

Sí. Parece que el placer solo es una práctica erótica concreta. No se habla del cuerpo. Y podemos disfrutar con todo el cuerpo, por todo el cuerpo tenemos terminaciones nerviosas. Encima, también hay gustos, y el coito puede ser una práctica que algunas personas disfruten y que otras no. Venderla como única práctica y como fin en vez de enseñarnos a disfrutar de nuestro cuerpo genera complejos y exigencias. Creo que no es positivo para las personas LGTB, pero tampoco para los heterosexuales. Para nadie.

– Las enfermedades de transmisión sexual se tratan de una manera muy superficial. ¿Contribuye la falta de información sobre las ETS a que en el futuro puedan contagiarse de alguna de ellas?

De las enfermedades se habla, pero se habla de una manera muy alarmista y pasa igual que con las drogas. En las aulas se dice que hay que tener cuidado con las drogas, que si las pruebas te vas a morir. Y luego va de repente una persona, toma cualquier tipo de sustancia y ve que no se está muriendo y que incluso se lo pasa bien. Entonces, todo eso que le han contado se desmorona. Yo creo que con las ETS pasa lo mismo. Generan unas alarmas y el riesgo no siempre es tan alarmante. A veces hablar tanto desde el miedo luego hace que no te creas lo que te han contado.

-En cuanto a anticonceptivos, ¿qué necesitan saber los adolescentes LGTB?

Se habla de enfermedades de transmisión sexual, pero no lo son. Son de transmisión más bien genital. Por lo tanto, lo ideal es saber qué prácticas eróticas implican riesgo, y en base a eso saber qué protecciones tomar. Las prácticas eróticas que conllevan riesgo son las que implican genital con genital, boca con genital, o genital con ano. Entonces, están los métodos barrera: condones tanto para vulvas como para penes, que son los más eficaces para las infecciones y enfermedades. Luego hay métodos anticonceptivos pero que solo cortan el embarazo, y finalmente están los cuadrantes de látex, que son para, por ejemplo, el sexo oral a vulvas.

-¿Cree que un taller que abarque educación sexual para las personas LGTB facilitaría ya no solo la salida del armario, sino también la autoaceptación?

Claro. Cuando hablas con cualquier persona del colectivo LGTB una de las cosas que siempre dicen es que no sabían qué era lo que les pasaba, porque no conocían a nadie, porque en ninguna película había dos chicas que se besaban, o una chica que tuviese pene. Entonces yo creo que sí, porque cuando ves que existe lo normalizas y dices, “no soy un bicho raro”.

-¿Qué aspectos deben tratar estos talleres para ser “completos”?

Tendrían que trabajar en claves como conocerse a sí mismo, conocer qué pasa en los cuerpos, saber que hay diversas maneras de ser, que hay cuerpos diversos, que existen familias diversas, que hay hombres con pene y hombres con vulva, que hay mujeres con vulva y mujeres con pene, y resumiendo toda esta diversidad de la que te estoy hablando.

-Todas las escuelas en Inglaterra, incluidas las religiosas, han comenzado a impartir clases de educación sexual LGTB. ¿Es esto posible en España?

Todo depende de si hay voluntad política. Para hacer un plan integral que conlleve muchas horas y forme al profesorado, se necesita a la clase política. Tienen que hacer leyes que permitan todo esto.

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